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DESAVENENCIAS EN LA RELACIÓN PP-PNV.

No habrá ruptura parlamentaria

Las desavenencias entre el PP y sus socios nacionalistas del PNV parecen agudizarse a juzgar por la tensión que se observa en las relaciones entre ambas partes, aunque centrada en el Ministerio del Interior. El portavoz del grupo parlamentario peneuvista en el Congreso, Maki Anasagasti, acusa al ministro Jaime Mayor Oreja de formar con el PSOE un eje hostil a su partido en política antiterrorista. Entre reproches mutuos, ayer se produjo la ruptura en el Ayuntamiento de Bilbao. El alcalde bilbaíno, Josu Ortuondo, del PNV, destituyó a los ediles populares del gobierno municipal por su "contumaz incumplimiento y deslealtad". Las críticas peneuvistas se centran sobre todo en Mayor Oreja, que con su influencia en el PP vasco representa un serio rival en las autonómicas del próximo otoño.

El PNV no romperá su pacto con el Gobierno del PP en las Cortes, pese al agudo enfrentamiento con el ministro del Interior y el final del pacto de gobierno con los populares en la alcaldía de Bilbao o, incluso, con algunos desacuerdos parlamentarios, como el rechazo al decreto de Humanidades. Lo dijo ayer Iñaki Anasagasti.

Hay una razón de fondo. El PNV ha logrado importantes frutos en su relación con el PP, más allá que con el PSOE, como la renovación del Concierto Económico. Tiene asegurada para el próximo periodo de sesiones la devolución de su patrimonio, incautado durante la guerra civil. Está en buena expectativa de negociación sobre la titularidad de las autopistas vascas y la financiación de una tercera -Eibar-Vitoria-.

El PNV sabe además que Aznar apuesta por agotar la legislatura y que en los dos próximos años puede encontrar con el Gobierno, y el aval de Álvarez Cascos, una fórmula que le permita un nuevo salto en su avance autonómico: el bloque social del Estatuto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de diciembre de 1997