De nuevo la subterránea corriente de seguidores nacionales del hip hop volvió a concentrarse para una de esas veladas de rima y ritmo, protagonizada en esta ocasión por una de las bandas pioneras del género en nuestro país. V.K.R. -llamados así para abreviar- proceden de la localidad madrileña de Torrejón de Ardoz y en sus letras rimadas habitan la frustración, la dureza de la calle, la violencia estrictamente necesaria para sobrevivir en un medio agreste y el orgullo que exhiben los que han escogido el rap como forma de vida. Son cinco M.C's -los que usan el micrófono, para entendernos-, estimulados por la labor de un Dj que se aplica sobre unos platos de discoteca, para ir enhebrando textos densos en los que, paradójicamente, ellos mismos y su capacidad para hacer rimas son casi siempre protagonistas. La cuestión musical sigue siendo un tanto árida, aunque parece que vayan solucionando algunas de las carencias que quedaban en evidencia en su disco de presentación, Más Ke Dificultad- el apoyarse siempre en un único loop que se repite de forma obsesiva, la falta de interacción entre música y rappers, el trabajar con ritmos más o menos parecidos... Su actuación, en cambio, resultó francamente entretenida y en ella no faltaron los botes del juvenil público que coreó gran parte de los combativos estribillos, del tipo "ansia por ver tu kara en la pared" o "¡kabrones! ¡nunca nadie nos pudo!". El hip hop español siguesiendo, por el momento, así: jarkore y peleón.
Los Verdaderos Kreyentes de la Religión del Hip Hop
Joke Convict, Poison, Zar, Cootalma y Sr. Tcee (M.C.'s). Sala K-Tedral. 1.200 pesetas. Madrid, sábado 31 de enero.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de febrero de 1998