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Entrevista:ENTREVISTA IMPERTINENTE: JUNINHO

"Y si no regateo tanto, ¿qué hago?"

Luis Fernández, el entrenador del Athletic, auguró que el mejor jugador de la Liga sería Osvaldo Giroldo. O sea, Juninho. Sin embargo, cumplida ya más de la mitad de la temporada, el brasileño no ha lucido tanto. Nadie discute su calidad, pero sí su productividad real en el juego del Atlético. Juninho empezaba a conocer el sabor de las críticas. Cuando se sometió a esta entrevista, el pasado martes, el brasileño ni se imaginaba lo que le esperaba en Balaídos: una lesión de gravedad que puede hacerle perder todo lo que queda de temporada.

Pregunta. ¿Por qué su juego no acaba de convencer?

Respuesta. Yo estoy a gusto, pero sé que todavía me falta algo: acoplamiento. Y al equipo, también. Casi nunca jugamos con el mismo once inicial, cambiamos mucho y eso se nota.

P. ¿Con quién no se entiende?

R. No hay nombres concretos. En un partido está uno, en el otro, otro. Y eso es difícil.

P. Y que más le da. Usted es más bien chupón, ¿no?

R. ¿Cómo? No sé qué es eso.

P. Que regatea demasiado, que quiere hacer las jugadas solo.

R. ¿Quién, yo? Si fuera así, no jugaría con 10 compañeros.

P. Sale de un regate, intenta otro, y otro, y otro. Y así hasta que le quitan la pelota. R. Hombre, yo soy jugador de medio campo. Y mi función es abrir los espacios. Y si no hago esto, ¿qué voy a hacer?

P. Sí, pero es que esas jugadas nunca acaban bien. O le acaban quitado la pelota o remata mal.

R. Es que conforme vas regateando vas perdiendo fuerzas. Yo regateo desde el círculo central hasta el área. Y es mucha distancia.Cuando piso el área, llego un poco cansado ya.

P. Pues por eso, ¿por qué insiste? ¿Está obsesionado por meter el gol de Maradona?

R. No, yo nunca pienso en mí cuando hago una jugada. Procuro hacer lo mejor para el equipo.

P. Otra obsesión: sólo regatea por el centro.

R. Es mi manera de jugar.Vine al Atlético porque jugaba así. Y no pienso cambiar. P. Ya, pero en el Middlesbrough todo dependía de usted.Y aquí hay más jugadores de calidad.

R. El Middlesrough me procuba más el balón, todos me lo daban. Aquí no tanto. Es normal, aquél era un equipo más pequeño. Y el Atlético, un grande en el que todos quieren el balón.

P. Nadie le puede negar su pelea. No es de los que se esconden. ¿Como costó lo que costó,se siente obligado?

R. En los momentos difíciles es cuando uno debe demostrar que es un gran jugador. Hay que asumir la responsabilidad en los momentos complicados.

P. Y no pasarse el partido discutiendo, como le sucedió con Vieri en el choque copero ante el Zaragoza.

R. Es normal. Nosotros intentamos hacer lo mejor para el equipo, una jugada u otra. Pero yo interpreto el fútbol de una forma, y Vieri de otra. Nos enfadamos ahí, dentro del campo, pero no pasa nada.

P. Usted también se enfada con su técnico cuando le cambia. Por ejemplo, ante el Athletic. ¿Es insustituible o qué?

R. No, yo, me enfado conmigo mismo, no con el entrenador. No me gusta estar mal. P. Usted lanza todos los córneres y faltas. Por ahí, el Atlético echa de menos a Pantic.

R. El que decide es el míster, no yo. Yo hago lo que me piden.

P. Su Atlético, respectó al del doblete, se ha vuelto demasiado previsible: Aguilera y sólo Aguilera entra por la derecha, Lardín y sólo Lardín entra por la izquierda, y usted, siempre por el centro.

R. Lo que quiera, pero se ataca con calidad. Cuando por ejemplo Lardín intenta una acción individual la mayoría de las veces gana. Lo que pasa es que los rivales están más atentos a nuestras características. Al principio de temporada la cuestión funcionó y seguimos igual. Nuestra fórmula da resultados.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de febrero de 1998