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Exteriores intenta reactivar las relaciones con Libia

El secretario de Estado para la Cooperación Internacional e Iberoamérica, Fernando Villalonga, viajará mañana a Libia a fin de reactivar las relaciones con el régimen del coronel Muammar el Gaddafi, en cuyo país la compañía española Repsol explota un importante yacimiento petrolífero.

A la visita de Villalonga seguirá próximamente la del presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso de los Diputados, Javier Rupérez, en lo que parece ser una discreta ofensiva diplomática para acercar posiciones con un dirigente político que, pese a ser un proscrito internacional, se presenta como un baluarte contra la propagación del integrismo musulmán.

La visita de Villalonga, queservirá para estudiar proyectosde cooperación e intentar reequilibrar una balanza comercial volcada a favor de Libia por sus exportaciones de petróleo, se produce en un momento delicado para el régimen libio. El pasado jueves en París, un magistrado procesó, en rebeldía, -sin estara disposición judicial- a seis miembros de los servicios de seguridad libios como responsables del atentado que en 1989 costó la vida a 170 pasajeros de un avión DC-10 de la compañía francesa UTA que cubría la línea Brazaville-París. Entre los procesados se encuentra Abdallah Senoussi, cuñado del Coronel Gaddafi, considerado por los servicios de espionaje franceses el subdirector de los servicios secretos libios en el momento del atentado.

Viaje por carretera

Este atentado, y el que en 1988 causó la muerte de 271 personas al estallar un avión de la compañía norteamericana Pan Am mientras sobrevolaba la localidad escocesa de Lockerbie, originó una resolución del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que, entre otras medidas, prohíbe los vuelos comerciales a Libia. Por esa razón, el secretario de Estado español viajará en avión hasta Yerba, Túnez, para proseguir viaje por carretera hasta Trípoli. Fuentes diplómaticas españolas señalaron que es intención de Villalonga pedir al régimen libio el estricto cumplimiento de la legalidad internacional en las reclamaciones por ambos atentados.España tiene también interés en incorporar a Libia al diálogo euromediterráneo, que se ha visto bloqueado en los últimos años por el estancamiento del proceso de paz en Oriente Próximo, y buscar nuevos campos de cooperación entre ambos países. La principal compañía española en Libia es la petrolífera Repsol, que explota un yacimiento, en consorcio con compañías de Italia y Austria, en el sur del país. A la entrada en explotación del yacimiento, que produce un crudo de gran calidad, se suma la reciente concesión de derechos de exploración en una región limítrofe al actual yacimiento, y con una superficie similar a la provincia de Badajoz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de febrero de 1998