Los técnicos de la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV) no han esperado a los expertos europeos para lanzar algunas de las propuestas que, a su juicio, deberán incorporar los vallecanos del siglo que viene. Entre otras, se cuentan las siguientes:Crear microclimas. "Como el que funcionaba en la Expo de Sevilla", indica Francisco Rubio, director de Gestión de la EMV. En Sevilla, un conjunto de fuentes, tuberías, plantas y árboles intentaban initigar el calor del recinto de la Cartuja en verano. "Algo parecido se puede intentar aquí con vegetación y agua".
Las manzanas de las viviendas se diseñarán de forma que gasten menos energía, por ejemplo, aprovechando más los rayos del sol.
Se instalarán dos tipos de tuberías en esta futura ciudad: uno para las aguas fecales y otro para las aguas que, aunque ya hayan sido usadas en una casa, para lavar por ejemplo, puedan ser reutilizadas tras una depuración.
Se incorporará la recogida selectiva de residuos, la energía solar e itinerarios ajardinados entre diferentes, zonas.
Con todo, Rubio reconoce que los planes de esta ciudad verde aún están en mantillas. "Nos movemos todavía en hipótesis y en planes, pero sí que hay una voluntad de hacerlo, y todo es posible", dice el director de Gestión de la EMV. "Lo primero será organizar seminarios para que acudan los mejores expertos, que se reunirán con los arquitectos municipales. Nuestros técnicos viajarán y visitarán las ciudades que mejor hayan desarrollado tecnologías ecológicas. El futuro pasa por ahí y tenemos el dinero para hacerlo", añade el concejal de Vivienda. "Al alcalde, Álvarez del Manzano, le ha gustado mucho todo este proyecto", explica el edil.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 2 de febrero de 1998