El poco público que asistió a esta airosa tarde presenció la apatía de Armillita, la inmadurez de Manuel Martínez Ibargüengoytia y el esfuerzo de Cristina Sánchez ante una horrenda bueyada de Lebrija.
Armillita se preocupó más del aire que le movía el engaño que de su primer adversario que regateaba las embestidas. Cuando en las postrimerías del último tercio acertadamente el peón Alberto Preciado llevó a una mano al animal a tablas y éste humilló repitiendo, el diestro se dio cuenta de su fijeza y logró algunos detalles.
El de Aguascalientes anduvo con excesivas precauciones con el cuarto que calamocheaba, hasta que las protestas de los tendidos le obligaron a trabajar al bicho, pero como lo hizo con pases de aliño terminaron abucheándolo.
Lebrija / Armillita, Martínez, Sánchez
Toros de Lebrija, impresentables, chicos y pitados en el arrastre, salvo 1º y 2º; descastados y mansos excepto 2º y 3º que tuvieron movilidad. Armillita: media -aviso- y cinco descabellos (división); estocada trasera (abucheos). Manuel Martínez Ibargüengoytia, que confirmó la alternativa: tres pinchazos, estocada -aviso- y descabello (silencio); pinchazo y estocada tendida (silencio). Cristina Sánchez: tres pinchazos y dos descabellos (ovación y salida al tercio); dos pinchazos, estocada y cuatro descabellos (palmas). Monumental Plaza México, 1 de marzo. Un tercio de entrada.
Manuel Martínez Ibargüengoytia tuvo mala suerte con el feo astado de su confirmación. La bestia renqueaba de una pata y, al rematar en un burladero, se rompió el pitón izquierdo por la cepa. Pese a la unánime petición de la concurrencia, el burel no pudo devolverse pues ya la lidia se desarrollaba en el último tercio. Como el respetable seguía protestando fuertemente, Martínez quiso abreviar pero en vez de hacer la cruz con el estoque se iba de la suerte y se eternizó.
Escasez de recursos
Con su peligroso segundo que tiraba cornadas a diestra y siniestra, el regiomontano dio la impresión de escasez de recursos, de tener poca afición y de falta de celo profesional. Quizá la concurrencia se mostró benévola con el joven espada por tratarse del hijo de su inolvidable ídolo, Manolo Martínez.En los pocos minutos en los que cesó el viento, Cristina Sánchez aprovechó las circunstancias para capotear al pequeño pero noble tercero con ganas de agradar. El ejemplar se entregó en un emotivo recorrido y esto le permitió a Cristina correr suavemente la mano derecha. Ligó dos tandas de retirados redondos y cuando en una serie de naturales intentaba el tercer pase aparatosamente fue zarandeada por la pierna derecha. Hecha un jabato y aventando a su peón de confianza volvió a plantarse frente al oponente pero su buena estrella no la siguió acompañando pues regresó el viento y su labor terminó embarullada.
Al aparecer el insignificante cornupeta que cerró plaza las galerías insultaron soezmente al juez de plaza, Enrique Braun, por no devolverlo. La torera de Villaverde desilusionó a la muchedumbre pues aunque el enemigo tenía escasa fiereza se dedicó a darle chicotazos y trapazos y su quehacer fue pueblerino. También fue notorio que el lote de Cristina fuera el más chico.
El próximo domingo, 8 de marzo, se presentará José Luis Bote con ganado de Los Martínez y se menciona a Mariano Ramos, Ricardo Montaño, Mario del Olmo y Miguel de la Hoz para completar el cartel.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de marzo de 1998