Cerca de 30.000 trabajadores de los servicios públicos alemanes secundaron ayer los paros parciales en casi todas las ciudades del país. El Sindicato de Servicios Públicos, Transporte y Tráfico, con 1,7 millones de afiliados y segundo mayor de Alemania, pide la reducción de la semana laboral a 35 horas y aumentos salariales.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de marzo de 1998