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Defensa ordena el desalojo de cinco naves militares ocupadas de forma irregular por empresas privadas

El Ministerio de Defensa ha ordenado el desalojo de cinco naves militares, ubicadas en el Parque de Intendencia de Villaverde (Madrid), que desde hace tres años venían ocupando irregularmente dos agrupaciones de empresas, las ganadoras de un concurso de vestuario para el Ejército dotado con 25.000 millones de pesetas. La orden de desalojo inmediato se dictó el pasado día 20, horas después de que EL PAÍS hiciese una consulta a Defensa sobre dicha cesión. El Cuartel General del Ejército matizó ayer, no obstante, que sólo se ha acelerado un desalojo ordenado ya en octubre.

Desde 1995, las dos UTE (Unión Temporal de Empresas) ganadoras del llamado contrato del siglo -497.400 equipos básicos por 25.521 millones de pesetas, en cuatro años- han venido utilizando cinco naves -cuatro de 600 metros cuadros y otra de 1.200, aproximadamente- propiedad del Ejército en el Parque de Intendencia de Villaverde.En dichas naves se procedía a integrar en el petate los distintos elementos que lo componen -Chaquetón, gorra, uniforme...-, suministrados por los correspondientes fabricantes. El problema radica en que la cesión gratuita de las naves, utilizadas a la vez como almacén y taller de montaje, no figuraba en las bases del concurso público y tampoco se suscribió posteriormente un contrato que legalizara esta situación a través del pago de un alquiler o de un descuento equivalente en el precio de los petates.

En medios del sector se considera que el ahorro que ha supuesto para las empresas el uso de estas naves, de 3.600 metros cuadros en total, con sus correspondientes servicios de electricidad, mobiliario o vigilancia, supera los 100 millones de pesetas. La mayor de ellas fue construida en 1995 y su presupuesto rondó los 25 millones.

Fuentes del Cuartel General del Ejército matizaron ayer que la cesión de las naves es fruto de un "acuerdo verbal" alcanzado con las empresas antes de la adjudicación del contrato.

Primera orden, en octubre

Según las mismas fuentes, el hecho de que la integración de los petates se hiciera en el mismo lugar donde estaba previsto recepcionarlos suponía un ahorro para el Ejército, que podía realizar in situ el control de calidad sin tener que desplazar a sus especialistas a los talleres de fabricación, además de facilitar la corrección sobre la marcha de posibles deficiencias. Se trataba, agregaron, de la primera vez que se adquiría el equipo completo en un solo lote y no cada prenda por separado como sucedía hasta entonces.No obstante, en octubre pasado, el Cuartel General del Ejército advirtió a las empresas que necesitaba las naves, pues la falta de recursos había impedido ejecutar el plan de concentración de todas las instalaciones de intendencia en el centro técnico de Campamento (Madrid). Además, las lluvias caídas el pasado año causaron el derrumbamiento de un barracón utilizado por el Ejército para almacenar sus enseres en el propio Parque de Villaverde.

La orden de desalojo dictada en octubre había empezado a cumplirse, aunque con cierta parsimonia, ya que hasta ahora sólo se habían dejado libres dos de las cuatro naves. El pasado día 20, tras la consulta de EL PAÍS, se produjo una orden de desalojo inmediato, que replicaron las empresas con una carta remitida el día 26 al Cuartel General del Ejército, en la que expresaban su sorpresa por la decisión e invocaban la existencia de un acuerdo que les daba derecho a ocupar las instalaciones.

Las dos UTE, que agrupan a un total de 28 empresas, pidieron una moratoria para ejecutar el desalojo hasta el 10 de marzo y advirtieron que serían necesarios 45 camiones, de 12 metros de longitud cada uno, para trasladar el material almacenado en las tres naves que aún ocupan. La moratoria ha sido concedida.

Un portavoz del Ministerio de Defensa eludió pronunciarse sobre la legalidad de la cesión y agregó que "cualquier irregularidad que pudiese existir se está corrigiendo ahora".

Se da la circunstancia de que el contrato de vestuario de 1995 concluye a mediados de este año y ya se está preparando la convocatoria de un nuevo concurso, por valor de unos 28.000 millones de pesetas, que cubrirá el suministo de equipos para el cuatrienio 1999-2002

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de marzo de 1998

Más información

  • La cesión, que no figuraba en el concurso público, se hizo en 1995 con un "acuerdo verbal"