El presidente del Parlamento europeo, José María Gil-Robles, recalcó ayer que "la obsesión de algunos países [del Este] por una incorporación rápida" a la Unión Europea es "tan insensata como las promesas demagógicas que algunos de nuestros líderes hacen en ese sentido" pero evitó nombrar a ningún dirigente.
Gil-Robles pronunció anoche un discurso sobre La Europa que estamos construyendo: La ampliación de la UE en la sede madrileña de la Sociedad de Estudios Internacionales.
Destacó primero que "cuanto mejor preparadas estaban, tanto más éxito tuvieron" las anteriores ampliaciones. De ahí que ahora sea necesario negociar pacientemente con los candidatos y adaptar las instituciones para poder acogerles. Aseguró además que los países del sur de la UE no son "freno u obstáculo para la ampliación" y España no debe adoptar una "actitud timorata y negativa".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de marzo de 1998