Alberto Ruiz-Gallardón, presidente de la Comunidad de Madrid y vicepresidente de la Fundación Teatro Lírico, gestora del Teatro Real, ha propuesto la elmininación del tráfico en los alrededores del mayor centro operístico de España y la "peatonalización" de la plaza de Isabel II. El Ayuntamiento ve "imposible" el proyecto, debido especialmente a las cinco líneas de autobuses que operan en esa plaza.
Ruiz-Gallardón expresó hace algunos meses a los patronos de la Fundación Teatro Lírico, cuando el Real no había sido inaugurado, su preocupación por el tráfico que existía en los alrededores. El presidente regional, en su calidad de vicepresidente de la Fundación Teatro Lírico, opinó que la circulación de vehículos en esa zona constituía una agresión sonora y estética hacia el edificio para las representaciones de ópera, y propuso medidas "para resaltar el trato en el marco de la plaza de Oriente".Entre esas propuestas, Ruiz-Gallardón planteó "incluso la total peatonalización de la plaza de Isabel II". Ignacio González, secretario del patronato, le contestó que ya se habían iniciado las gestiones con el Ayuntamiento de Madrid para intentar eliminar todos los autobuses de la plaza y la utilización de la multiestación de Príncipe Pío como alternativa para aquellos vehículos que cubrían el servicio entre el centro de la ciudad y la periferia.
González explico a Ruiz-Gallardón que, al final de las gestiones, podrían reducir el número de líneas en la plaza a dos. "En todo caso", concluyó González, "el Ayuntamiento se ha comprometido a estudiarlo".
Ánimo para insistir
Ruiz-Gallardón tomó la palabra para animar al secretario general del patronato a que insistiera en las gestiones para salvar al Teatro Real de la agresión de tráfico a que estaba sometido. Meses después, las gestiones no han alterado la situación que vive la plaza de Isabel II.El concejal de Circulación, José Ignacio Echeverría, aseguró ayer que no sabía nada de la propuesta de Ruiz-Gallardón. De cualquier modo, tachó de imposible el proyecto. "Ahí hay una parada importante de autobuses, por lo que el plan es inviable", dijo. En la plaza de Isabel II nacen las siguientes líneas: la 25, que va hasta la calle de Illescas (Latina); la 33, que enlaza con el zoo; la 39, que llega a la colonia San Ignacio de Loyola, y la 500, que comunica Ópera con la glorieta de los Cármenes. Además, la 3 (plaza de San Amaro-Puerta de Toledo) pasa por Ópera.
La plaza de Isabel II constituyó durante mucho tiempo la entrada al Teatro Real y al conservatorio de música. Con la reforma, el acceso al Teatro Real se hace desde la plaza de Oriente.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de marzo de 1998