Los estudiantes de Derecho de la Universidad Carlos III obtuvieron ayer una pequeña victoria ante las autoridades académicas. Más de 300 alumnos de esta licenciatura se concentraron a media mañana en el campus de Getafe para protestar por la escasez de plazas para el practicum, las prácticas obligatorias que los planes de estudios contemplan para el cuarto y último curso. Los universitarios advertían que los 150 puestos previstos no eran suficientes para afrontar las cerca de 240 solicitudes. Al final, el vicerrector de alumnos, Diego Marín, admitió el desliz y ordenó que se gestionaran nuevas plazas, a las que se podrá optar en julio y septiembre.
El practicum consiste en 140 horas de trabajo real en juzgados, administraciones o bufetes con los que la Carlos III mantiene acuerdos. Para acceder a él, es necesario "estar matriculado en 4º y no tener pendientes más de tres asignaturas del segundo cuatrimestre de 3º". Atendiendo a tal norma, se apuntaron alumnos que aún no habían aprobado todo el primer cuatrimestre de Y, sobre los que nada se especificaba. "Ésta era una posibilidad que no contemplábamos", admitió Marín, "pero esos estudiantes tienen razón cuando dicen que no podemos impedirles iniciar su periodo de formación práctica".
Para el próximo curso, la facultad de Derecho aprobará una redacción menos ambigua "en la que se establezca un máximo de asignaturas pendientes, con independencia de su cuatrimestre", adelantó Marín. Mientras tanto, la Carlos III ha entrado en contacto con instituciones como la Comunidad de Madrid para hacer frente a la avalancha de alumnos en prácticas con la que se ha encontrado este año.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de marzo de 1998