Las últimas fotos enviadas por la nave espacial Galileo desde la órbita de Júpiter muestran rasgos topográficos que refuerzan la hipótesis de algunos científicos de que existen en la luna Europa de ese planeta gigante océanos semicongelados bajo la brillante superficie helada. Las imágenes fueron tomadas en diciembre pasado, y acaban de ser recibidas en el Jet Propulsion Laboratory, de la NASA en Pasadena (California).
Los nuevos indicios son un cráter (causado por el impacto de un meteorito) extrañamente poco profundo, enormes fragmentos similares a icebergs, y zonas en las que parece haberse formado corteza helada recientemente tras ser fracturada la corteza anterior, afirman los investigadores de la Universidad de Brown (EE UU).
Fotografías recibidas anteriormente de la misma nave automática ya hicieron pensar que puede haber allí un océano helado, pero los nuevos datos sugieren que grandes partes de ese océano se hallan en estado líquido y que incluso pueden registrarse temperaturas más altas a mayor profundidad. A gran escala, las enormes placas de hielo parecen estar deslizándose sobre un interior más templado tal como lo hacen las placas tectónicas que forman la corteza terrestre.
Pese a la falta de certeza sobre la existencia de agua en estado líquido en Europa, tampoco han faltado en esta ocasión científicos que recuerdan que si a eso se añade calor interior y la potencial llegada, de material orgánico procedente de meteoritos, el resultado es un medio idóneo para la vida en ese satélite de Júpiter.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 3 de marzo de 1998