Durante el año 1997, en repetidas ocasiones, me he puesto en contacto con la junta del distrito de Salamanca del Ayuntamiento de Madrid, bien por teléfono, por escrito o personalmente, con el fin de que el expendedor de bolsas para recogida de excrementos caninos, situado en la puerta del Colegio Menesiano (parque de las Avenidas), sea trasladado a la plaza de Basilea, que se encuentra a cien metros del citado colegio y es lugar de reunión y paseo de muchos perros de la zona. Hasta la fecha, todas las gestiones han resultado infructuosas. Señores del Ayuntamiento, una vez más, les pido que trasladen el expendedor a dicha plaza desde su lugar de ubicación, y, así, al dar a las bolsas el uso para el que han sido creadas, conseguiremos una plaza más limpia para el bien de todos, incluido el del propio Ayuntamiento.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 9 de marzo de 1998