El Ejército israelí reconoció ayer que sus militares habían matado por error a tres obreros palestinos la noche anterior en las proximidades de Hebrón (Cisjordania).
El general Uzi Dayán, jefe de la región militar del centro que incluye Cisjordania, reconoció que los palestinos no tenían ninguna intención de realizar un atentado, en contra de lo que creyeron los soldados que les dispararon.
"Según los primeros resultados de la investigación, no se trata de un atentado o de un acto terrorista", declaró el general Dayán a la radio.
''Está claro sin embargo que los soldados dispararon después de que la camioneta hubiera rozado a uno de ellos", añadió.
Dos militares abrieron fuego con armas automáticas contra un minibús cargado de obreros de la construcción que volvían a sus casas tras su jornada de trabajo en Israel.
El incidente tuvo lugar en un puesto de control de carretera levantado por el Ejército entre Israel y CisJordania, a la altura de la localidad palestina de Tarkumiya.
Según el Ejército, los dos militares creyeron que se iba a producir un atentado cuando vieron al minibús desviarse de su camino, por razones desconocidas, y alcanzar a un militar.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de marzo de 1998