Un matrimonio cordobés y su hijo de seis años, Francisco Cabello, afectado por una grave minusvalía, se encerraron ayer en la sede del Defensor del Pueblo Andaluz en Sevilla, como muestra la imagen. Su objetivo es denunciar el incumplimiento de las promesas que les hicieron las consejerías de Salud y de Asuntos Sociales en relación a una ayuda para la atención a domicilio del niño. El padre de Francisco asegura que permanecerá encerrado hasta obtener una solución.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 12 de marzo de 1998