El I Congreso Internacional de Lengua y Literatura Chicana concluyó ayer en Granada con la reivindicación de una educación bilingüe para las personas de ascendencia mexicana en EE UU. El congreso, al que ha asistido una veintena de autores de la literatura chicana, tendrá su continuación en el País Vasco en el año 2000. "Los Estados Unidos no deben tener una lengua oficial sino dos", dijo el director del congreso, el escritor Manuel Villar Raso.Hace años, en EE UU se decidió primar el inglés y se suspendió la educación bilingüe. Ello ha propiciado que los chicanos de las últimas generaciones, aunque hablan español, no conocen ni su escritura ni sus normas. "Lo que en Estados Unidos se ha conseguido con el rechazo al castellano", declaró el escritor Miguel Méndez, "es que los chicanos nos levantemos y nos sintamos orgullosos de nuestro idioma". "En nuestra intención no hay nada de separatismo", añadió, "pero algunas personas no son capaces de entendernos como un medio social digno y como una cultura riquísima".
Méndez auguró que el siglo XXI será el siglo del español en Estados Unidos. "Demográficamente, los hispanos ocupamos el quinto lugar entre todos los países hispanohablantes, incluida España", dijo. El congreso de Granada ha servido para que España abra sus puertas a una literatura que era prácticamente desconocida y que, en EE UU, tiene un mercado en crecimiento. "Allá hablamos un castellano transformado", señaló Méndez, "porque tenemos que dar sonoridad a unas cosas que aquí no existen, sobre todo por cuestiones topográficas. Hay paisajes tan poderosos, tan desérticos que influyen en la lengua como influyó la selva en la literatura latinoamericana. El lenguaje es un río inmenso".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de abril de 1998