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Bruselas no da mucho crédito a los datos sobre la economía sumergida europea

La Comisión Europea aprobará la comunicación elaborada por los servicios del comisario. Padraig Flynn sobre la economía sumergida europea, pero no incluirá la tabla con los datos de cada país. Así lo confirmó ayer la portavoz de Flynn, que justificó este hecho excepcional con el argumento de que "las fuentes son muy variadas y, por lo tanto, los datos no se pueden considerar 100% buenos científicamente; por ese motivo no los incluiremos".En realidad, la decisión se debe a las protestas que el informe ha levantado entre muchos Estados miembros, que lo consideran poco serio dada la amplitud de las horquillas de los porcentajes de economía sumergida en relación al producto interior bruto (PIB) nacional. A pesar de todo, Flynn tiene intención de presentar una lista de países divididos por la mucha, bastante o poca economía sumergida que detecta. En el primer grupo estarían Grecia, Italia, España y Bélgica.

El documento manejado por los servicios de la Comisión Europea sostiene que la economía sumergida genera en España entre el 10% y el 23% del PIB. Según fuentes españolas, esa estimación "no tiene ninguna credibilidad, porque ningún estudio serio otorga una horquilla tan amplia y, en el caso español en concreto, porque todos los datos han sido extrapolados; ninguno de los autores citados por la Comisión ha estado en España estudiando la situación de nuestra economía".

Estas mismas fuentes destacan que, en cualquier caso, "no hay que confundir economía sumergida y corrección de las cifras del producto interior bruto de cada país, porque buena parte de la actividad sumergida está recogida en las cifras de PIB aunque se haya realizado defraudando a la Seguridad Social o a la Hacienda pública".

El problema de la economía sumergida será tratado en una reunión de expertos prevista desde hace ya tiempo para octubre próximo. "Pero sus conclusiones no serán utilizadas para corregir las actuales cifras de PIB de cada país, que serán las utilizadas por los Quince para negociar las aportaciones de cada socio a los presupuestos comunitarios en, el septenio 2000-2006", siempre según fuentes españolas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de abril de 1998