El mal tiempo predominará durante la Semana Santa, especiaImente, en la mitad norte y el este peninsular. El fuerte vendaval mantuvo ayer activados los servicios de emergencia en Galicia, Asturias, Cantabria, el País Vasco y Castilla y León. Una persona resultó muerta y otras dos heridas en Zarmora al caer sobre ellas una pared derribada por el viento. En la comunidad gallega, la más afectada, hubo inundaciones en Vigo, cancelaciones de vuelos en A Coruña y Santiago y diversas interrupciones del suministro eléctrico.
Ángel Guerra Ayllón, de 51 años de edad, resultó muerto ayer al ser aplastado en Villalazán (Zamora) por una pared de una nave agroganadera en construcción que cedió a causa del viento. Según informa , la víctima estaba trabajando junto a su sobrino Joaquín Hernández, de 33, que sufrió traumatismo craneal y la fractura de una pierna, y su hijo Javier, de 20, también herido de consideración.El vendaval del noroeste se hizo especialmente patente en Asturias, donde sólo los pesqueros grandes pudieron salir a faenar, y Galicia, donde la flota permaneció amarrada a puerto, hubo diversas interrupciones en el suministro eléctrico y por la tarde se suspendieron varios vuelos en los aeropuertos de A Coruña y Santiago -el ministro de Sanidad, José Manuel Romay, fue uno de los pasajeros que no pudo desplazarse desde Madrid por ese motivo-, informa Xosé Hermida.
Además, la lluvia -41 litros por metro cuadrado- volvió a inundar, como en la noche del miércoles, algunos bajos y locales comerciales de Vigo, donde se desbordó, aunque en zonas despobladas, el río Lagares. Algunos barrios se convirtieron en un auténtico lodazal debido igualmente a la rotura de varias tuberías y hubo momentos de gran nerviosismo entre los vecinos atrapados en sus casas a causa del agua embalsada. La barandilla de un balcón cayó sobre algunos coches estacionados en la calle de Salamanca y algunos árboles se vinieron al suelo. El Ayuntamiento ha dispuesto un plan de emergencia para este fin de semana por si la situación empeorase.
Mientras tanto, los automovilistas se echaron a la carretera, como un reloj, a partir de las tres de la tarde para iniciar sus vacaciones de Semana Santa -se prevén 19 millones de desplazamientos durante este periodo- Dos horas después de iniciarse la Operación Salida, las carreteras de los alrededores de Madrid y Barcelona registraban congestiones de varios kilómetros. Las previsiones meteorológicas no son, sin embargo, buenas. El mal tiempo prevalecerá en los próximos días, sobre todo en la mitad norte de la Península. La tendencia general va a estar dominada, en efecto, por el viento y los chubascos.
Durante este fin de semana las previsiones son de lluvias débiles y aisladas en el norte, salvo en Cantabria, donde podrán ser localmente moderadas y nevará por encima de los 1.200 metros. El resto del país tampoco se salvará de cielo nublado y algún chaparrón aislado, incluidas las islas Baleares. Las temperaturas, en descenso, impondrán el uso de ropa de abrigo.
Para el lunes y el martes la tónica será similar, con un cierto desplazamiento de las precipitaciones débiles hacia, Navarra, La Rioja y el norte de Aragón, don de las estaciones de invierno, por encima de los 1.500 metros, recibirán nieve de refresco. En la mitad sur el cielo también estará nublado. La segunda fase vacacional, que se iniciará el miércoles y el jueves y supondrá un incremento notable en el tráfico, tampoco permitirá aligerarse de ropa. El Instituto de Meteorología insiste en no variar sus previsiones para esos días. En la mitad norte y en la islas Baleares se anuncian cielos Cubiertos. Las precipitaciones se extenderán también al norte de las Canarias e incluso al litoral mediterráneo. Por si eso no fuera suficiente, los termómetros seguirán bajando.
Esta tendencia, típicamente primaveral, se mantendrá a lo largo del viernes, el sábado y el domingo. Aunque las predicciones para ese fin de semana no son precisas -el Meteorológico recuerda que para mayor seguridad sobre el tiempo predominante deben consultarse las predicciones a corto plazo-, continuará la misma inestabilidad. Los archipiélagos balear y canario, el este peninsular y la mitad norte seguirán bajo la influencia del frente nuboso.
El resto del territorio tampoco se librará del cielo cubierto, aunque esporádicamente podrá ver el sol. En el arco mediterráneo las temperaturas bajarán aún más.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de abril de 1998