Thomas Fiori, uno de los cuatro norteamericanos secuestrados la semana pasada por las FARC, logró salir del campamento rebelde y deambuló por las montañas al este de Bogotá hasta encontrar el jueves, por casualidad, a un equipo de televisión. La dirección de las FARC ha ordenado la ejecución de los norteamericanos si se confirma que son espías. Ellos realizaban aparentemente un trabajo de observación de pájaros.
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* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de abril de 1998