La propuesta del presidente yugoslavo de someter a referéndum la mediación internacional en Kosovo, inmediatamente aprobada por sus acólitos al frente de la República Serbia, ha sido rechazada por los representantes de la mayoría albanesa de Kosovo, por la fragmentada oposición serbia y por Montenegro, la minúscula república satélite teoricamente aliada de Belgrado. La OTAN, en palabras del secretario general Javier Solana, considera la idea "una nueva maniobra de Milosevic para ganar tiempo... y otro error que incrementa el riesgo de conflicto".Slobodan Milosevic escribió el jueves a los dirigentes nominales de Serbia -que forma con Montenegro lo que queda de Yugoslavia- para que convoquen una consulta popular sobre la eventual mediación extranjera en el conflicto de la provincia sureña, donde Belgrado se impone por la fuerza de las armas a una población de origen albanés que forma el 90%. En su carta, Milosevic reitera su oposición a la inclusión de negociadores foráneos y expresa su deseo de que la respuesta de los serbios avale su punto de vista.
El presidente serbio, Milan Milutinovic, el primer ministro, Mirko Marjanovic, y jefe del Parlamento, Dragan Tomic, los tres marionetas políticas de Milosevic, han dado su aprobación incondicional a la idea. El Parlamento serbio, que se reúne muy de cuando en cuando, ha fijado una sesión el lunes para discutir el proyecto. El Legislativo está controlado por los ex comunistas de Milosevic y los fascistas de Vojislav Seselj. Éste declaró ayer que está convencido del "rechazo a toda injerencia extranjera en la solución de la crisis de Kosovo". Felipe González, designado mediador por la Unión Europea y la OSCE, declinó ayer en Rabat pronunciarse sobre la propuesta de Milosevic.
División occidental
El referéndum debe celebrarse al menos un mes después de su aprobación parlamentaria, es decir, después de la nueva reunión del Grupo de Contacto, a finales. de abril, que debe decidir sobre la imposición de más sanciones al régimen serbio si no cumple con las exigencias occidentales sobre Kosovo. Las discrepancias europeas y el boicoteo ruso convirtieron en papel mojado la reunión del Grupo el pasado 25 de marzo, pese a las presiones estadounidenses para utilizar mano dura contra Belgrado. La débil oposición serbia considera el referéndum "demagógico".El jefe de los albaneses de Kosovo, Ibrahim Rugova, descalificó ayer la iniciativa de Milosevic, que considera destinada a bloquear el proceso negociador. Rugova pidió un "protectorado internacional transitorio" en la provincia serbia. El presidente de Montenegro, Milo Djukanovic, llegado al poder en enero pese a los intentos desestabilizadores de Belgrado, califica la propuesta de "desafio a la comunidad internacional y una manipulación de los sentimientos nacionales serbios. Para Djukanovic, "Kosovo es un problema democrático, no territorial".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de abril de 1998