La querella del alcalde de Alcobendas, el socialista José Caballero, contra los 11 concejales del PP ha tenido como consecuencia la división entre los ediles acusados. Tres de ellos se han desmarcado de la línea de defensa que siguen los otros ocho y así lo han hecho constar en un escrito presentado ante el Juzgado número 5 de la localidad.Caballero presentó a principios de año una querella criminal por calumnias contra los 11 concejales del PP de Alcobendas, tras las afirmaciones de Dolores Murillo -portavoz del grupo-. Ésta acusó al regidor de haber quebrantado su condena (suspensión de su cargo durante seis meses por haber agredido a una policía municipal de Madrid), al haberse mantenido durante el tiempo de la inhabilitación como consejero de Caja de Madrid, y haber cobrado dietas por ello.
Los concejales Rosa María Santos, Paloma Íscar y Javier Cuenca dicen en el documento que ellos "no están de acuerdo en la forma o en el fondo con las manifestaciones de la portavoz del grupo" y que han "solicitado reiteradamente su destitución".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de abril de 1998