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Unos atracadores que se hacían pasar por policías desarman a dos agentes en Rivas

Dos agentes de la Policía Local de Rivas fueron desarmados el sábado pasado por una pareja de atracadores que se hicieron pasar por policías judiciales. La intervención de tres agentes locales llegó cuando los ladrones estaban asaltando un chalé. Al llegar a la puerta, los atracadores salieron y, tras enseñarles placas falsas, les pidieron que les ayudasen a registrar la vivienda. Los policías picaron. Y una vez en el interior del chalé, fueron encañonados y desarmados dos de ellos. Los ladrones, que acababan de asaltar otra vivienda se dieron a la fuga.

Los atracadores pertenecen, siempre según fuentes cercanas a la investigación, a una banda, dedicada a asaltar chalés. Su método consiste en hacerse pasar por inspectores de la Policía Judicial. Con la placa en la mano, y bajo el pretexto de realizar un registro, entran en las viviendas.Una vez en el interior de las casas, sacan las armas y desvalijan a los moradores. Así ocurrió la noche del pasado sábado, en un chalé de la calle de las Tablas de Daimiel, y luego en la calle de Gredos, en Rivas-Vaciamadrid.

En el primer caso, los falsos policías asaltaron, sobre las 23.00, una vivienda donde sólo estaban los hijos del propietario. Pistola en mano, se llevaron cuatro millones de pesetas en metálico y joyas por valor de 800.000 pesetas.

De ahí se dirigieron a pie a la cercana calle de Gredos, donde repitieron la operación. Sin embargo, esta vez fallaron. La dueña de la vivienda empezó a gritar.

Poco después, llegaron los tres agentes de la Policía Local. El Ayuntamiento asegura que sus policías acudieron al lugar a raíz de una llamada de la Guardia Civil.

Los policías, según esta versión municipal, se apostaron junto a la puerta de entrada a la espera de la llegada de la Guardia Civil de Arganda del Rey. Sin embargo, la insistencia de los gritos de la propietaria, les llevaron a introducirse en la vivienda.

Allí, les esperaba un falso policía, que les enseñó una placa y les dijo que estaba realizando un registro judicial y que necesitaba su ayuda (otras fuentes indican que ambos atracadores esperaban fuera).

Los tres agentes municipales abrieron la puerta de una de las habitaciones. Dentro se toparon con otro atracador, que, con una pistola en cada mano, les obligó a tirarse al suelo y a entregarles las armas. Dos de los agentes dieron sus revólveres.

Marisa Pérez, concejal de Seguridad de Rivas, aseguró ayer que los policías entregaron sus pistolas porque, junto a los atracadores, se encontraba la dueña de casa, "rodeada de varios niños". Los atracadores salieron entonces huyendo a la carrera.

Al ver que los falsos policías huían, los agentes salieron a la calle. Sin embargo, los problemas no habían acabado. Una furgoneta se acercó al domicilio que acababa de ser asaltado y en cuya puerta se encontraba todavía el coche de la Policía Municipal de Rivas.

Los ocupantes del vehículo, unos vecinos alertados por los robos a mano armada que acababan de ocurrir, confundieron a los agentes locales con los atracadores y efectuaron al menos un disparo al aire para amedrentar a los desarmados agentes.

La llegada de la Guardia Civil cortó el incidente. Dos vecinos que iban en la furgoneta fueron detenidos. Habían empleado dos armas, una de ellas sin licencia. Los atracadores aún no han sido detenidos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 4 de abril de 1998

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