Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El caso de Viver

Francisco Camps trató ayer de quitar hierro al sonado caso de la huelga de hambre de los alcaldes de Viver, Salvador Hernández, y de El Toro, José Orduña, poblaciones del Alto Palancia, asegurando que la consejería envió hasta en siete ocasiones al responsable de los Servicios Territoriales de Castellón para buscar una solución. El consejero fue más lejos y aseguró que "ni un solo municipio alrededor de Viver", a excepción de El Toro, quiere llevar sus hijos a esta localidad castellonense, mientras que, dijo, sí estarían dispuestos a ir al instituto de Segorbe. Camps aseguró que ha observado cierta "politización" en el caso, ya que el alcalde socialista de Teresa también se ha solidarizado con la protesta, cuando en este municipio, dijo, no hay niños en edad de escolarizar. "Incluso en Jérica, población gobernada por el PSPV, prefieren ir a Segorbe", precisó. El consejero señaló que se ha propuesto a los pueblos de alrededor ir a Segorbe con transporte gratuito y comedor, o ir a Cheste. Sin embargo, ayer, las alcaldías de Bejir, Pina de Montalgrao, Barracas, Bejís y Benafer, así como las APAS de Torás y Viver enviaron comunicados de apoyo para que se construya un centro en Viver. Respecto a las movilizaciones de estudiantes y profesores para que se aplique la ley que se aprobó bajo el mandato del consejero de Educación socialista, Joan Romero, que regulaba la Formación de Personas Adultas (FPA), Camps dijo que, durante el anterior mandato socialista, "tampoco se hizo absolutamente nada, ni lo más sencillo ni lo más barato en principio, que era redactar el currículum para poner en marcha una EPA seria y respetable".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 28 de mayo de 1998