Como un Colón neomoderno y encuerado, el actor y cantante Javier Gurruchaga desembarcará en Cuba el próximo mes de febrero al frente de la Orquesta Mondragón para ofrecer un gran espectáculo lúdico musical que se llamara Una noche en La Habana. A falta de carabelas, Americo Vespucio pilotará en La Habana un Chevrolet de los años cincuenta, y los hermanos pinzones serán interpretados por dos enanos negros que saldrán a escena con guitarra eléctrica y peluca de Little Richard. Javier Gurruchaga desde luego encarnará al Almirante, y no faltará en el escenario Guillermo Tell, pero el del cantante Carlos Varela, mientras la actriz Mirta Ibarra interpretará un bolerazo de título Alma agobiada, casi nada. El actor cubano Alexis Valdes y la nueva estrellita de las tablas Ylsi Pérez, que pasara fugaz pero no inadvertida por el show, redondearán la gala Una noche en La Habana, que se presentará en el Teatro Nacional y en el Café Habana del hotel Meliá Cohíba de la capital cubana. "Se trata de un gran encuentro entre artistas cubanos y españoles con ganas de tocar y ser tocados", aseguró esta semana en la Isla Grande Gurruchaga, quien participó y gozo en el Festival de Cine de La Habana. Javier está seguro que el viaje a Cuba de su Colón particular tendrá especial relevancia, pues, opinó, "servirá para alfombrar el viaje de los reyes a Cuba y desdramatizar la visita" después de los sofocos políticos de antaño. Una noche en La Habana será además un tributo a Groucho Marx y a Dizzy Gillespie, autores de dos obras fundamentales para la humanidad, Una noche en la ópera y A night in Tunizia. Colón y los hermanos pinzones enanizados darán fe de ello en la Habana.- ,
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de diciembre de 1998