La Audiencia de Sevilla ha absuelto a un joven de 25 años, acusado de violar a su hermana, porque la acusación de la chica "no es suficientemente creíble" y "carece de claridad y rotundidad". Lo único cierto, dice la sentencia, es que la joven, que entonces tenía 20 años, "mantuvo una relación sexual con persona no determinada, sin que conste que fuera contra su voluntad" y que tres meses después solicitó y se sometió a una interrupción voluntaria del embarazo. Aunque la joven culpó del embarazo a su hermano, la sentencia de la Sección Tercera dice que su acusación sobre una agresión sexual fue "insegura y dubitativa" y no constituye "base probatoria suficiente" para condenar al joven, para quien el fiscal había solicitado 13 años de prisión. Los hechos, según la denuncia, ocurrieron en mayo de 1995 en La Puebla de Cazalla (Sevilla), cuando la joven solicitó una interrupción voluntaria del embarazo y dijo a la asistente social y a la médico de la localidad que había sufrido una agresión sexual por parte de su hermano Antonio G.F., que entonces tenía 21 años. La sentencia explica además que la chica reconoció durante el juicio que tenía cierta enemistad hacia su hermano Antonio y que otro hermano suyo "también la había "estrenado".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de diciembre de 1998