Superar los tópicos del pop art, revisar sus postulados y darle un lugar en el vaivén de tendencias que padece el mercado: en esa línea parece moverse la pintura de Buly, onubense afincado en Málaga que se dio a conocer con las portadas de los discos de Martirio y permanece, a través de los años, en su estricta fidelidad a la pintura popular. Su colección más reciente, Bulymia, escarba en el sentido de la ingestión y la digestión. En esta serie, el artista pinta seres que comen, hombres depredadores que se someten al alimento antes de someterlo. La muestra puede ser visitada en el Baluarte de la Candelaria de Cádiz hasta el 28 de diciembre.- A. L.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de diciembre de 1998