El candidato de CiU a la alcaldía de Barcelona, Joaquim Molins, arremetió ayer contra el Ayuntamiento por el colapso circulatorio que ocasionan algunas de las obras en curso, como las de la plaza de Cerdà. Molins no cuestiona las obras, pero discrepa de la programación. En su opinión, es algo que "no tiene explicación". Molins dijo que se han agrupado las inversiones en el último año. El teniente de alcalde Xavier Casas replicó que Molins pasa tanto tiempo en Madrid que no sabe lo que ocurre en Barcelona.
Entre todos los proyectos que se están llevando a cabo en la ciudad, el aspirante a la alcaldía situó la plaza de Cerdà en el punto de mira de sus críticas por la repercusión que tiene diariamente para millares de ciudadanos que se dirigen hacia la zona sur de la ciudad en dirección al aeropuerto. Molins emplazó al gobierno municipal a que en 24 horas restablezca el giro a la derecha en la plaza de Cerdà que tanto entorpece, dijo, a los automovilistas que se dirigen al aeropuerto. Este giro será restablecido el próximo día 20. También pidió al alcalde Joan Clos que interrumpa durante 20 días los trabajos hasta que entre en servicio la pata sur, que está previsto que quede abierta el próximo día 28. Molins dijo que lo correcto hubiera sido esperar a que la pata sur estuviera en servicio. Molins culpó al gobierno local de actuar con prisas para que las obras estén acabadas antes de la cita electoral. El candidato de Convergència i Unió (CiU) comentó que hace pocos días batió su propio récord al tardar 50 minutos en llegar desde el aeropuerto hasta el paseo de Gràcia. Molins afirmó que en los tres primeros años de mandato el Ayuntamiento invirtió en mejorar la red viaria 900 millones de pesetas anuales como promedio, mientras que en el año en curso la partida que desembolsa asciende a 8.487 millones. Las principales fuentes de financiación municipal que, según CiU, permiten afrontar el gasto proceden de privatizar la empresa Pompas Fúnebres (que generó 10.450 millones) y de la venta de suelo edificable, gracias a la cual las arcas municipales ingresaron 5.231 millones de pesetas. Casas replicó que Barcelona ha invertido en el cuatrienio 111.000 millones, de los que se han destinado a obras viarias más de 50.000 millones, aunque Molins no lo sepa porque pasa la semana en Madrid.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de diciembre de 1998