Las siete empresas más emblemáticas del puerto de Valencia y el conjunto de las instalaciones de la infraestructura de transporte de mercancías más importante de la Comunidad Valenciana se someterán a una profunda ecoauditoría para detectar aquellos procesos que no sean respetuosos con el medio ambiente y así poder implantar sistemas de gestión que sitúen al puerto como el más ecológico de Europa. La Autoridad Portuaria de Valencia (APV) anunció ayer que va a aplicar el plan Ecoport, hacia una comunidad portuaria respetuosa con el medio ambiente, un proyecto que costará 140 millones de pesetas en los próximos dos años y estará financiado al 50% con los fondos Life de la Unión Europea. "El de Valencia está considerado como un milagro dentro del panorama de los puertos europeos", explicó Rafael del Moral, director de la APV, en referencia a su espectacular crecimiento económico, "pero queremos demostrar que ese desarrollo puede ser sostenible y compatible con un respeto escrupuloso hacia el medio ambiente". Para el director, Ecoport no implica que el puerto sea sucio -"estamos mucho mejor de lo que la gente se imagina"- sino que responde al interés de las empresas de demostrar, con el aval de Europa, su atención a la calidad ambiental. El consejero de Medio Ambiente, José Manuel Castellá, que asistió a la presentación, destacó que Ecoport supone implantar métodos de ecogestión en todos los procesos del tráfico portuario. Los fondos Life, creados por la Comisión Europea para desarrollar políticas comunitarias de medio ambiente tienen un presupuesto anual aproximado de 70.000 millones de pesetas. En 1998, la Comisión ha aprobado 116 de los 634 proyectos presentados por los 15 países miembros. Y 17 de ellos han sido españoles. Otros puertos como el de Gijón y La Coruña han recibido ayudas de estos fondos para adaptar parte de sus infraestructuras (los muelles de descarga de graneles sólidos en ambos casos) a las más exigentes normativas medioambientales, pero el de Valencia pretende ser el primero en adaptarse íntegramente a los criterios medioambientales más estrictos. Jesús N. del Barrio, responsable del programa Life en la Comisión, describió los fondos como "un oscuro objeto del deseo" que da un marchamo de calidad y respeto ecológico a las entidades que los obtienen. También alabó el proyecto así como el entusiasmo mostrado por la APV para aplicar el plan Ecoport.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de diciembre de 1998