La undécima edición del Festival de Títeres de Alicante finalizó el jueves con el espectáculo que la compañía rusa Nizhni Novgorod ofreció en el Teatro Principal de Alicante. Festitíteres, que ha crecido en aceptación respecto al año anterior, se despidió con el deseo su coordinador, Ángel Casado, de consolidar su vocación internacional con espectáculos de gran formato y compañías asiáticas y norteamericanas. Aunque Casado reconoció que el idioma es un escollo a la hora de programar espectáculos para un público tan heterogéneo como el que reúne Festitíteres, expresó su deseo de contar con una programación estable a lo largo del año y con un aumento del presupuesto de la muestra para poder contratar compañías orientales, que ofrecen espectáculos de gran belleza visual. El público ha respondido a la llamada de las marionetas, ya que este año se ha superado la cifra anterior de 8.500 asistentes a las representaciones. Casi todos los espectáculos realizados en recinto cerrado colgaron el cartel de "completo" y espacios abiertos como la estación de Renfe o la Universidad, que el año pasado no dieron buen resultado, sí han funcionado en esta edición. Casado atribuyó esta acogida al compromiso del festival por aumentar, año tras año, la calidad de los espectáculos. "Este año hemos contado con grupos de mucho nivel", señaló. Asimismo, el coordinador incidió en la importancia de "crear un festival para todo tipo de público" y alejar, así, la visión generalizada de los títeres como espectáculo infantil.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de diciembre de 1998