El auto del Tribunal Supremo difundido ayer no alude a Eduardo Corrales, el constructor que en marzo de 1997 avaló con su testimonio las denuncias públicas del entonces presidente de la Diputación de Zamora, Antolín Martín, quien había acusado a sus antecesores en el cargo y compañeros de partido de cobrar comisiones a cambio de la adjudicación de obras públicas. Pero Corrales fue mucho más lejos que Martín y llegó en sus imputaciones hasta el propio jefe del Gobierno, José María Aznar, de quien dijo que en 1987, cuando era candidato a presidir la Junta de Castilla y León, recibió dinero para su campaña electoral de manos de otros constructores de Zamora.Según declaró en su día Eduardo Corrales al fiscal, en marzo o abril de aquel año, en el curso de una reunión celebrada en el hotel Meliá de Valladolid, los empresarios Miguel Vecino Cordero y César Martínez Omaña entregaron sendos cheques de uno y dos millones de pesetas, respectivamente, al candidato popular, "manifestando en ese acto el señor Aznar que esos tres millones que recibía se convertirían para los donantes en 300 millones en el futuro". Esta versión fue negada por los dos constructores aludidos, aunque uno de ellos reconoció haber participado en la citada reunión con Aznar, aunque sin que en la misma se efectuase pago alguno.
El PP presentó una querella por injurias y calumnias contra Corrales quien, al igual que Martín -al que los populares arrebataron la Presidencia de la Diputación de Zamora mediante una moción de censura-, pertenecía a dicho partido hasta que estalló el escándalo. El juez abrió en julio pasado un procedimiento abreviado contra Corrales que, hasta ayer, era la única actuación judicial derivada del caso Zamora.
El coordinador general del PP, Ángel Acebes, matizó en su momento que "en el hipotético caso de que hubiese existido cualquier donativo a un partido político anterior a la ley Orgánica 3/1987 de 2 de julio sobre Financiación de Partidos Políticos, y más aún por la cuantía mencionada, sería completamente legal".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de diciembre de 1998