El presidente del Parlamento Europeo, José María Gil-Robles, fue ayer fiel en Viena a su costumbre de hacer un prólogo claro, y a veces contundente, a las reuniones de los jefes de Estado y de Gobierno europeos. Gil-Robles advirtió el resurgimiento del thatcherismo entre los dirigentes europeos que parecen haber hecho suya la consigna de la dama de hierro británica: "Quiero que me devuelvan mi dinero", como paso previo a cualquier debate presupuestario. "No se puede hacer más Unión con menos presupuesto", afirmó Gil-Robles. "No es posible mantener las actuales políticas comunitarias recortando continuamente el presupuesto. Tampoco es inteligente esa política reduccionista. Las políticas comunitarias no son un gasto, sino una inversión, por lo demás muy rentable para todos sus miembros", dijo.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de diciembre de 1998