El Ejército Republicano Irlandés (IRA) asestó anoche un golpe al proceso de paz en el Ulster reiterando que no piensa deponer sus armas y eligió a un nuevo liderazgo que determinará su estrategia futura, dijeron anoche la BBC y la cadena irlandesa de radiotelevisión RTE. La decisión, puntualizaron esas fuentes, fue adoptada al término de una "convención militar" celebrada en algún lugar de la isla mientras John Hume, líder nacionalista católico, y David Trimble, jefe protestante probritánico, acababan de recibir en Oslo el Premio Nobel de la Paz.
El primer ministro Tony Blair trató de restar trascendencia al anuncio. "No hay que prestar demasiada atención a una declaración concreta. No pretendo saber cómo funciona internamente el IRA. Lo que yo sé es que hay que cumplir el acuerdo", declaró en Viena. El acuerdo de Stormont da un plazo hasta junio del 2000 para que los grupos paramilitares entreguen las armas. El IRA, que observa una tregua desde hace más de un año, ya había indicado hace dos meses que no entregaría su arsenal a la Comisión Internacional de Desarme, uno de los organismos creados por el histórico Acuerdo de Semana Santa mientras persista "la presencia británica en el Ulster". El Reino Unido mantiene 16.000 soldados en esa provincia dependiente del Gobierno de Londres.Citando "altas fuentes republicanas", la RTE dijo que los comandantes del IRA, probablemente reunidos en el condado de Cavan, en el límite entre la provincia y la República Irlandesa, "decidieron firmemente descartar" el proyecto de desarme impulsado con vehemencia por Londres y Dublín, los promotores del proceso de paz que ha inspirado a políticos y extremistas en el País Vasco.
La postura del IRA viene a confirmar temores de que el proceso está progresivamente cayendo en un punto muerto y ello reaviva la alarma de un retorno a la violencia en el Ulster. Esos temores quedaron fielmente reflejados en los últimos días, cuando varios analistas comenzaron a advertir que la el premio concedido a Hume y Trimble resultaba prematuro a la luz de las serias desavenencias entre los católicos nacionalistas y los protestantes unionistas.
Reforma policial
Aunque el tema del desarme es la cuestión más candente de lo que se perfila como una crisis seria, hay otras áreas de discrepancia, como la reforma del Royal Ulster Constabulary (RUC), la fuerza policial predominantemente protestante que los republicanos demandan que sea abolida por completo.Por otra parte, el plan para la formación de un nuevo Gobierno autónomo para el Ulster, del que Trimble es primer ministro, ha quedado paralizado porque los unionistas se resisten a compartir asientos con los republicanos del Sinn Fein en el futuro Ejecutivo mientras el IRA no entregue sus armas.
El Sinn Fein no se pronunció de inmediato tras el anuncio de la BBC y la RTE, pero fuentes republicanas dijeron que su líder, Gerry Adams, convocó a sus lugartenientes a una sesión de emergencia para sopesar las posibles derivaciones de esta postura del IRA.
En Viena, el primer ministro irlandés, Bertie Ahern, dijo: "Nunca suelo hablar acerca de los pronunciamientos del IRA".
Pero añadió que el desarme del IRA y las otras facciones armadas es esencial para desbloquear el plan penosamente forjado durante los últimos años. "A medida que pasa el tiempo queda claro que debemos llegar a una solución para esta cuestión [del desarme] sobre la base de los términos del acuerdo de Stormont".
Ken Maginnis, responsable de los asuntos de seguridad de los unionistas moderados declaró que la postura del IRA no le sorprende. "El Sinn Fein", agregó, "no ha hecho nada para persuadir al IRA de que cambie de actitud y demostrar su voluntad de reconciliación deponiendo las armas".
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de diciembre de 1998