Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
PATRIMONIO

Una obra subterránea en Gran Vía descubre 20 esqueletos y dos cañones del siglo XIX

Dos cañones decimonónicos y 20 esqueletos desnudos de la misma época, la mayoría de niños menores de cuatro años, han aparecido durante las obras del nuevo aparcamiento de la plaza de Vázquez de Mella. El hallazgo, que estudian ahora los técnicos regionales, ha dado lugar a las más dispares cábalas para intentar comprender cómo fue posible que dos piezas de artillería terminasen enterradas a 15 metros de profundidad junto con una veintena de cuerpos infantiles. Para complicar más el enigma, también se han descubierto los restos de algunos adultos, uno de ellos con lo que parece un impacto de bala en el cráneo. En los próximos días se terminarán los análisis antropológicos.

En los últimos días de agosto, la empresa que construye el nuevo estacionamiento de la plaza de Vázquez de Mella comunicó a la Dirección General de Patrimonio que en uno de los viejos pozos de la plaza -hasta entonces ocultos por el antiguo aparcamiento- se distinguían restos humanos. Comenzó así una historia que mantiene intrigados a los investigadores regionales, que aún no han sido capaces de determinar por qué, a una profundidad de 15 metros, se acumulaban dos cañones del siglo XIX y numerosos restos humanos.José Polo López, el arqueólogo que dirige las investigaciones, baraja dos posibles soluciones al misterio. La primera hace referencia a que los cañones -de 93 centímetros de longitud, sin contar cureña y ruedas- fueron usados por los defensores de la capital durante la Guerra de la Independencia. Los militares madrileños, al no poder detener el avance enemigo, decidieron enterrar las bombardas para evitar que los franceses se hicieran con ellas. Esta hipótesis la avala el hecho de que piezas militares tan valiosas, que podrían ser utilizadas en otros frentes o simplemente ser recuperadas económicamente si se fundían, sólo eran destruidas cuando no había posibilidad de salvarlas del enemigo.

Las barricadas

Otra posibilidad es que los cañones no defendieran Madrid de los franceses, sino de los propios madrileños. Según la bibliografía estudiada por Polo, entre los días 17, 18 y 19 de julio de 1854, en la actual plaza de Vázquez de Mella -en aquellos días llamada de Bilbao- se levantaron cinco barricadas para impedir que el general O´Donnell tomase Madrid. A raíz de los descubrimientos arqueológicos, queda claro que los que se oponían al general no pudieron evitar su avance, y optarían entonces por enterrar también los cañones. Los restos humanos de adultos encontrados formarían parte de la guarnición que alimentaba estas piezas de artillería. Uno de ellos murió en el lugar, posiblemente a causa de un balazo o de la metralla.¿Y los niños? ¿Cómo acabaron enterrados en el mismo lugar? Donde ahora se quiere levantar el nuevo aparcamiento de Vázquez de Mella, hasta 1835 existió un hospital denominado de los Capuchinos de la Paciencia. Acogía a los heridos durante la Guerra de la Independencia y a los infantes que morían por aquellas fechas a causa de alguna epidemia.

Los técnicos regionales reafirman esta posibilidad con el el hecho de que todos los cuerpos infantiles aparecen sin restos de ropa y que fueron enterrados bajo una capa de cal. "Este era el sistema que en el siglo XIX se empleaba para enterrar a las personas que morían por epidemias", recuerda Polo.

Otra tesis para explicar el enterramiento es que se tratase de una "inhumación pública". El arqueólogo explica: "Imaginemos que se produce una enorme mortandad infantil por una hambruna. Al tiempo, el cuartel de la Guardia de Corps, que estaba en la cercana calle de San Bartolomé, se cierra. Alguien encuentra dos cañones viejos y aprovecha el pozo para tirarlos. Pero, ¿por qué no intentó recuperar su hierro?". Los técnicos creen que "quizás nunca se resuelva el enigma". Y concluyen: "A lo mejor, en próximos años, se encuentran otros yacimientos semejantes que puedan aclararnos algo. Por el momento, una antropóloga de la Universidad Autónoma está analizando las causas que originaron la muerte de los niños. Los cañones se encuentran en la Escuela de Arqueología de Alcalá de Henares, a la espera de un posible traslado al Museo del Ejército".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de diciembre de 1998

Más información

  • EL HALLAZGO HA SUCEDIDO EN LA PLAZA DE VÁZQUEZ DE MELLA