Familiares de las víctimas de la violencia no relacionada con el terrorismo del País Vasco se han constituido en una asociación denominada Eskabide, que se presentó ayer en San Sebastián. Se trata de una plataforma desde la que van a exigir a los partidos que integren la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento vasco que se cree una ponencia única de víctimas de la violencia, que esté abierta a todos y no haga distinción en las ayudas económicas y psicológicas. "Las diferencias en la asistencia que la Administración ofrece a las víctimas de la violencia de ETA o de los GAL y al resto es sangrante, de alarma social. Y no estamos hablando de casos aislados puesto que la violencia no relacionada con el terrorismo va en aumento, como lo demuestra el alarmante incremento estadístico", declaró ayer el ex parlamentario vasco de Izquieda Unida-Berdeak Juantxo Domínguez, secretario de la nueva asociación. Eskabide plantea también entre sus objetivos ayudar y asesorar a las víctimas y a sus familias, promover iniciativas en relación con hechos delictivos que por el número de afectados puedan crear alarma social y fomentar la agilización de los trámites judiciales para el esclarecimiento de los delitos, instando a la reapertura de casos ya archivados.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de diciembre de 1998