El partido de baloncesto entre el Baskonia y el Barcelona inaugurará el próximo día 22 el renovado Pabellón Álava, con 9.000 localidades, casi el doble de las actuales. En cambio, el tamaño del aparcamiento y los accesos seguirá intacto casi un año más. El alcalde de Vitoria, José Ángel Cuerda, propuso ayer una solución contra los posibles embudos durante esta temporada. Y la idea no puede ser más sorprendente: prohibir el paso al pabellón a todo vehículo que transporte a menos de cuatro personas.
El alcalde vitoriano ha encargado a los servicios técnicos que estudien las posibilidades de implantar esta medida, cuya ordenación correspondería a la Policía Local. Y también lanzó ayer varias recomendaciones a los usuarios del Pabellón Álava: "Los conductores podrían recoger a personas que van andando al pabellón, o podrían quedar con otros amigos antes de los partidos, como se hace a menudo cuando se va a trabajar..." Según Cuerda, no hace más que importar soluciones que ya se han implantado en otras ciudades: "En algunas se paga un peaje por acceder a los centros históricos y en otras no se permite el paso a vehículos con menos de cuatro personas". En la mayoría de los casos, estas medidas se aplican en las carreteras de acceso a las ciudades y no en el interior de éstas. Mientras este plan se traduce en acciones concretas, el Ayuntamiento negocia la fórmula para adquirir las fincas cercanas al pabellón por donde transcurrirán los accesos. Desde febrero, en que se llegó a un acuerdo institucional para reformar la cancha, el consistorio no ha conseguido un avance en las gestiones con los propietarios de los terrenos. El alcalde anunció ayer que el problema "está a punto de quedar resuelto". La propuesta municipal consiste en que los propietarios se sumen al convenio de Salburua y Zabalgana, por el que el Ayuntamiento adquirirá los siete millones de metros cuadrados de esas dos zonas en las afueras de la ciudad -el pabellón está situado junto a Salburua-. A cambio, los dueños de las fincas obtendrán un beneficio con el aprovechamiento urbanístico del suelo. Con todo, el Ayuntamiento no podrá comenzar la construcción del aparcamiento y los accesos hasta el primer trimestre del año próximo. Ambas obras supondrán una inversión de 2.000 millones y tendrán un plazo de ejecución de unos seis meses. Por tanto, no se terminarán antes del comienzo de la temporada próxima. El diputado de Urbanismo, Avelino Fernández de Quincoces (EA), ha criticado en varias ocasiones al Ayuntamiento por no cumplir su compromiso de construir su parte de la obra de forma paralela a la reforma del pabellón.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de diciembre de 1998