La larga mano del ALF (siglas en inglés del Frente de Liberación Animal) llega nuevamente a Italia en vísperas Navideñas. Esta vez el objetivo han sido los panettoni, dulces navideños por excelencia, que en Italia se consumen en cantidades abrumadoras en estas fechas. Dos de estos dulces fueron enviados el jueves a las redacciones de la agencia italiana de noticias ANSA, en Florencia y en Bolonia, con una macabra nota firmada por el ALF, en la que se advertía del comienzo de una campaña de envenenamiento de los panettoni confeccionados por la firma Nestlé.Análisis efectuados por orden de las fiscalías de Florencia y Bolonia demostraron ayer la presencia de un raticida, Racumin, en cantidades "capaces de provocar transtornos graves en el organismo", según el fiscal florentino Antonino Guttadauro. Los dulces, de las firmas Motta y Alemagne, ambas de la multinacional Nestlé, que los exporta a toda Europa, han sido retirados de tiendas de alimentación y supermercados en toda Italia. La firma Nestlé intentó quitar hierro ayer a una amenaza que, según la multinacional, es sólo un golpe publicitario para dañar a una firma acusada por el ALF de utilizar alimentos transgénicos.
Fuentes jurídicas italianas restaron también importancia al incidente de los panettoni, asegurando que el sistema de envenenamiento de las dos únicas muestras analizadas hasta ahora -la inyección con una jeringuilla de altas dosis de veneno- es perfectamente detectable. Al menos uno de los panettoni envenenados estaba caducado y presentaba un aspecto poco tranquilizador. Por otra parte, Barry Horne, el activista defensor de los animales, condenado en el Reino Unido a 18 años de cárcel por lanzar bombas a varias tiendas y que protagoniza una huelga de hambre que alcanza ya 66 días para forzar al Gobierno laborista a crear un comité de investigación sobre los experimentos con animales, fue reintegrado ayer a la prisión desde el hospital, informa Reuters. El ALF ha amenazado con matar a 10 científicos a quienes acusa de crueldad con los animales, si Horne muere.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 12 de diciembre de 1998