La Junta Rectora del Centro de Atracción y Turismo de San Sebastián no logró ayer ponerse de acuerdo sobre la concesión del Tambor de Oro de la ciudad, que a última hora sumó más candidatos. La pugna se centró en dos posibles galardonados: el director de los Cursos de Verano de la Universidad del País Vasco, Ricardo Etxepare, y la escultora donostiarra Cristina Iglesias, según informaron fuentes municipales. El debate, que se prolongó durante más de hora y media, no arrojó ningún resultado definitivo y se acordó posponer la decisión hasta hoy. La concesión del Tambor de Oro suscita cada año especulaciones y cada vez más discusiones de los grupos municipales. En esta ocasión, como en anteriores, los méritos de los candidatos no hacen nada fácil esta tarea. El irunés Ricardo Etxepare lleva 17 años al frente de los Cursos de Verano de la UPV, que se celebran en San Sebastián. Este acontecimiento académico estival logra atraer cada año a un nutrido grupo de intelectuales y personalidades que pertenecen al mundo cultural, económico o de los medios de comunicación, que ayudan a la promoción de la capital guipuzcoana. Y de eso se trata. El Tambor de Oro es la máxima distinción que otorga el Ayuntamiento donostiarra el día de San Sebastián a quienes se han destacado por su trabajo en favor de la proyección exterior del la imagen de la ciudad. Pero a esta labor ha contribuido también la escultora donostiarra Cristina Iglesias, uno de los máximos exponentes del arte vasco. La artista, que ha sido requerida para participar en importantes iniciativas de promoción del arte europeo, participó en 1986 en la 46 edición de la Bienal de Venencia y ha expuesto su obra en diversas galerías y pinacotecas de todo el mundo, entre ellas el Museo Guggenheim, tanto en su sede de Nueva York como en la de Bilbao. El debate sobre la concesión del Tambor de Oro se sitúa entre estas dos candidaturas. La Junta Rectora del CAT, que el año pasado otorgó el galardón al productor de cine guipuzcoano Elías Querejeta, decidirá hoy la concesión del premio.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 12 de enero de 1999