Un ajuste de cuentas por razones sentimentales acabó ayer con la amplia carrera delictiva de cuatro supuestos asaltantes de chalés en La Marina. Según la Guardia Civil, en la madrugada de ayer Blas P. M. y Josefa S. R. entraron en la casa de su compañero de robos, Santiago D. E., en la playa de Oliva, le golpearon en la cabeza y le prendieron fuego a la casa. Querían matarle porque tuvo una relación sentimental con Josefa "que acabó de malos modos", dicen los agentes. Los vecinos extinguieron las llamas. La Guardia Civil ha detenido a la pareja, pero también a Blas y a Pedro M. A. por asaltar chalés.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 31 de marzo de 1999