El presidente del Gobierno expresó ayer su "reconocimiento y apoyo" a los pilotos españoles y a sus familias, al tiempo que destacaba "su profesionalidad y preparación". Lo mismo hicieron la mayoría de los portavoces de la oposición.Aznar dijo que la contribución española al ataque -cua-tro cazabombarderos F-18 y un KC-130 Hércules de reabastecimiento en vuelo- es "la adecuada a esta fase de la operación", pero no descartó que se incremente en el futuro, aunque no lo desea, pues implicaría una ampliación de las hostilidades.
Los dos F-18 españoles que cada noche participan, junto a otros aviones de la OTAN, en los ataques contra Yugoslavia regresaron el domingo a la base italiana de Aviano sin haber lanzado las bombas que llevaban preparadas. La razón fue que las nubes que cubrían el cielo de la zona impedían visualizar los objetivos asignados y las normas de enfrentamiento dictadas por la OTAN exigen la comprobación visual del blanco, para evitar errores. El sistema de guiado láser permite a los F-18 lanzar sus bombas GBU-16 de 900 kilos de peso en la oscuridad, pero no con nubes.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 31 de marzo de 1999