El PP y el PNV cruzaron ayer duras acusaciones de deslealtad al Concierto Económico con motivo del proyecto de Norma Foral del Impuesto de la Renta de los No Residentes de Vizcaya (personas físicas y jurídicas que no tienen su residencia en España, pero que realizan una actividad económica dentro de Vizcaya). El proyecto pasó ayer el trámite de comisión en las Juntas Generales vizcaínas y en las próximas semanas se presentará un texto similar en las de Álava y Guipúzcoa. Frente a la explicación de la Diputación de que la norma se limita a "traducir" para Vizcaya lo dispuesto en la mormativa del Gobierno central, el portavoz del PP, Carlos Olazabal, afirmó que, según el propio Concierto, la tributación de los no residentes es competencia exlusiva del Estado. Y añadió que la aplicación a empresas foráneas del Impuesto vasco de Sociedades y de la normativa fiscal para los centros de direción y financieros, que han sido recurridos por el Gobierno central e investiga la Unión Europea, supone "cargarse el Concierto" e "intentar crear un paraíso fiscal para las multinacionales". El diputado de Hacienda, Fernando Olmos, replicó que la postura del PP es el "preámbulo para un nuevo recurso" por el Estado contra una norma fiscal vasca.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 31 de marzo de 1999