En relación con La polémica por la estética urbana (EL PAÍS, domingo 21 de marzo), permítame estas apostillas:1. Don Juan Antonio Gómez-Angulo, concejal de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, tiene derecho a su criterio estético respecto del monumento al héroe filipino José Rizal. Pero no es fundamento bastante para decir: "Si pudiera, lo eliminaría, por razones estéticas, mañana mismo". Que recuerde el edil que "sobre gustos no hay nada escrito". Su gusto no tiene, pues, por qué anular el de otros, tan respetables como el suyo.
2. Como concejal de Cultura, sin duda, el señor Gómez Angulo sabrá que la historia es parte esencial de la cultura. En ocasiones, las razones estéticas deben ceder a las históricas. En el caso del monumento a José Rizal, su simbolismo histórico por la relación estrecha de su actuación patria con la historia de España debe prevalecer al justificar su emplazamiento en la avenida de Filipinas.
3. No parece honroso suponer que el señor alcalde de Madrid no sepa discernir cuándo se deba aceptar o no una petición de esta naturaleza. No le honra tampoco el que "a veces no queda otro remedio que aceptar". Prefiero creer en la independencia de criterio del señor alcalde de Madrid y que no se pliega a presión de más o menos fuerza.- De la Academia Filipina de la Lengua Española.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 5 de abril de 1999