El Día Mundial del Medio Ambiente, que ayer celebró el planeta Tierra, fue vivido de distinta forma por los políticos y por los ecologistas valencianos. Mientras para los primeros fue una fiesta con inauguraciones y plagada de grandes promesas, para los activistas verdes se convirtió en una jornada de denuncia donde no faltaron signos de duelo por la funesta senda por la que, a su juicio, conducen los gobernantes al medio ambiente. En Valencia, el grupo ecologista de la pedanía de Natzaret Marfull, integrado en Acció Ecologista-Agró, emuló a la macroasociación internacional Greenpeace y descolgó desde un andamio de la plaza de la Renia de Valencia una enorme pancarta con la alcaldesa, Rita Barberá, caricaturizada del monstruo cinematográfico Godzilla destruyendo a su paso la huerta de Valencia.PASA A LA PÁGINA 8
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de junio de 1999