Diversos grupos ecologistas integrados en una plataforma iniciaron ayer la recogida de firmas para pedir la paralización de las obras de un emisario submarino de aguas residuales en la playa de Santa Pola. Los ecologistas consideran que las aguas que verterá el emisario, a unos cuatro kilómetros de la línea de costa, volverán por efecto de los vientos de poniente hasta la playa y contaminarán el litoral. Como alternativa al emisario, proponen la renovación de la red de alcantarillado de las urbanizaciones de playa de Santa Pola y la construcción de una nueva depuradora. El presupuesto del emisario es de 600 millones de pesetas, mientras que las dos obras alternativas costarían unos l.800 millones. La campaña se inició simultáneamente en Santa Pobla, Elche y la Marina, ya que, en el futuro, serán las más afectadas por el posible impacto ambiental. PASA A LA PÁGINA 8
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de junio de 1999