"Se necesita sangre urgentemente de cualquier tipo". Mi compañera y yo nos presentamos a las 10.30 horas el día 29 de mayo de 1999 en el centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid, en la avenida de Menéndez Pelayo, 65. Tras esperar en vano durante 15 minutos mientras las personas que cruzaban el vestíbulo nos decían "buenos días, enseguida les atendemos", les preguntamos si nos podían atender y la contestación fue: "Estamos muy ocupadas, ya les atenderemos".En ese momento estaban extrayendo sangre a un solo donante. Lamentablemente, nos fuimos sin poder donar.-
* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 6 de junio de 1999