El detenido José Antonio C. G., de 35 años y vecino de Figueres, se quitó la vida ayer por la tarde en un calabozo de la comisaría de los Mossos d"Esquadra de Figueres, a la que había acudido voluntariamente para declarar en relación con el robo de un radiocasete, según informaron ayer fuentes policiales. El detenido, que tiene antecedentes policiales, apareció colgado del pulsador de su sanitario, donde se había ahorcado con la ayuda del polo que vestía. José Antonio C. G. acudió voluntariamente a la comisaría de Figueres a las 18.15 horas, presumiblemente porque se había enterado de que la policía le buscaba, y entregó a los agentes el radiocasete robado durante esa misma mañana en la ciudad. A los cinco minutos se realizaron los trámites de inventario de efectos personales y cacheo, previos a su ingreso en una celda. Entró en la misma, según fuentes de los Mossos d"Esquadra, a las 18.40 horas. A las 19.00 horas se realizó una inspección que no deparó novedad alguna. No fue hasta unos ocho minutos más tarde cuando se encontró sin vida al detenido; se inició una reanimación que resultó infructuosa. Durante el incidente se hallaba en el recinto de celdas un abogado que debía asistirle en su declaración, después de acabar la de otro detenido, y que no se apercibió de los hechos. Fuentes de la policía autonómica apuntaron la posibilidad de que el detenido hubiera podido dejar caer el peso de su cuerpo después de anudarse en corto el cuello al pulsador, que se encuentra aproximadamente a un metro del suelo, propiciando el ahorcamiento o la asfixia. La policía autonómica puso inmediatamente en conocimiento de los hechos al juez de guardia de Figueres. A pesar de que las modernas comisarías de los Mossos disponen de abundantes cámaras con circuito cerrado de televisión, ninguna de ellas se emplaza en el interior de las celdas, puesto que se considera que violan la intimidad del detenido. Es la primera ocasión en que un detenido de los Mossos d"Esquadra se quita la vida en el interior de una celda.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 1999