Todo proceso de cambio implica una serie de desajustes que deben corregirse a tiempo. Por ello, los profesores participantes en las jornadas Àgora del professorat, que ayer finalizaron en Alicante, consideran "normal" el hecho de que algunos alumnos acusen la llegada de la ESO con un descenso en sus calificaciones. Este es un fénómeno que puede paliarse con la diversificación curricular, que también ayudará a la integración de los segmentos que quedaban fuera de la enseñanza obligatoria con el anterior sistema educativo: los estudiantes de edades comprendidas entre los 14 y 16 años y los niños de tres años. Fue precisamente el debate sobre diversificación curricular el que registró mayor participación, ya que se trata de un tema candente al haberse aprobado su reglamentación el 29 de junio. Todos coincidieron en que era necesaria, pero esperan a ver su aplicación práctica. El director del Centro de Formación del Profesorado de Alicante, Arnaldo Martínez, señaló que los docentes desean que las aulas sean espacios críticos que actúen como motores de cambio social, que las escuelas formen a ciudadanos preparados para convivir en democracia.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 1999