El euro tuvo ayer un nuevo sobresalto y volvió a marcar otro mínimo respecto al dólar. El cambio oficial fue de 1,0221 dólares, aunque en un momento de la jornada llegó a estar a 1,0185. Fue la primera vez que la moneda única europea cruzó un cambio por debajo de 1,020 dólares. En esta ocasión, el detonante de la depreciación del euro fue una información, publicada por el diario económico alemán Handelsblatt, que atribuía a Francia el propósito de reclamar una flexibilización del Pacto de Estabilidad y de Crecimiento que fija en el 3% del PIB el límite máximo del déficit público. Dicha información estaba basada en un reciente informe elaborado por un grupo de economistas y expertos independientes.
El ministro de Economía y Finanzas, Dominique Strauss Kahn, reaccionó con una enérgica desmentida denunciando la "torcida interpretación de un informe que sólo compromete a sus autores, pero no, desde luego, al Gobierno francés". Strauss Kahn proclamó que "Francia no tiene intención alguna de rebajar sus esfuerzos en materia de disciplina presupuestaria y mantendrá su compromiso de estabilidad". Irritado por el impacto de las informaciones, el titular de Finanzas francés reiteró que su Gobierno reducirá el déficit al 2,3% en 1999, y que espera alcanzar un crecimiento del 2,25% al 2,50% durante este mismo año y del 2,5% al 3% en el 2000. Tras estas declaraciones, el euro se recuperó y a última hora de la tarde llegó a cambiar a 1,023 dólares.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 1999