El Gobierno considera que el proceso de promoción del general de brigada Juan Cañadas Lorenzo ha sido "normal", y ha precisado que, aunque fue sancionado con una falta leve por firmar el Manifiesto de los cien, su hoja de servicios quedó limpia al recibir varias condecoraciones. Ésta es la respuesta que el Gobierno ha remitido por escrito al Congreso a la pregunta que le hizo la diputada de Eusko Alkartasuna Begoña Lasagabaster, quien se interesó por el nombramiento del general de brigada Juan Cañadas Lorenzo como jefe del Mando de Artillería de Campaña y comandante militar de la provincia de León.
En la pregunta, Lasagabaster recordó que Cañadas fue uno de los firmantes, en diciembre de 1981, del Manifiesto de los cien, en el que un centenar de mandos militares aseguraron, antes del consejo de guerra por el intento de golpe de estado del 23 de febrero de 1981, entre otros asuntos, que el poder político debería respetar la necesaria autonomía de los ejércitos en cuanto a organización y funcionamiento interno.
El Gobierno asegura en su escrito que el ascenso del general Cañadas se basó en la iniciativa del Consejo Superior del Ejército a propuesta del jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra, y cita las cualidades que reunía para ello, entre las que destaca la buena hoja de servicios, los idiomas y las condecoraciones que ha recibido a lo largo de su carrera militar.
La respuesta del Gobierno defiende la normalidad del proceso de promoción del militar y concluye que, de haber actuado de otra forma, habría supuesto "aplicar una pena de inhabilitación a perpetuidad, impidiendo toda posibilidad de reinserción democrática".
Además de la falta leve, en 1981, el capitán general de la Región Militar Centro incoó un expediente judicial contra él por presunta falta grave, por firmar un escrito contrario a la Constitución, aunque en este expediente se concluyó que no existía responsabilidad y se le abrió otro, esta vez por falta leve, y se le sancionó, aunque Cañadas recurrió con éxito.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 1999