Más de un millón de somalíes corren el riesgo de sufrir una hambruna en las próximas semanas si los países donantes no ofrecen ayuda urgente por valor de 2,6 billones de pesetas, denunciaron ayer las ONG y organizaciones dependientes de la ONU. La guerra entre Etiopía y Eritrea se ha trasladado a Somalia, donde ambos países apoyan a las dos principales facciones. La conquista de Baidoa -la antigua base de los marines de EEUU, al sur de Mogadiscio- por los partidarios de Hassan Mohamed Nur, no sólo ha supuesto un duro revés para el otro señor de la guerra, Hussein Aidee, sino que ha bloqueado las rutas comerciales y desplazado a miles de personas de sus hogares. Al recrudecimiento de los choques armados entre las facciones somalíes se une una gran sequía que ha arruinado las plantaciones agrícolas.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 1999