Un pitbull de dos años, instigado supuestamente por su dueño, mató a mordiscos a una gallina en un parque de la localidad de Navalcarnero (11.458 habitantes). Por estos hechos, el director general de Agricultura, Adolfo Cazorla, ha abierto contra el dueño del can, Óscar V.B., de 25 años, un expediente sancionador por maltrato a animales, que puede derivar en una multa de 250.000 a 2,5 millones de pesetas. El acusado y tres amigos se reunieron en el parque de la Estación, próximo a su domicilio, para poner a prueba los colmillos de su pitbull, una raza catalogada como peligrosa por la Comunidad de Madrid. Pusieron a la gallina como rival del can. Formaron un corrillo y azuzaron al animal. La pelea duró muy poco. Cuando la Guardia Civil llegó al parque, la gallina estaba muerta.
Los vecinos del sancionado aseguran que él y sus amigos incitan con frecuencia a los perros contra otros animales u objetos en mitad de la calle. "No tienen ningún reparo en hacerlo a cualquier hora del día. Así prueban su fiereza para luego venderlo al mejor postor", indicó una vecina que mantiene que la Guardia Civil vigila desde hace varios meses todos los "movimientos que hay dentro de la casa del acusado".
Este mismo año se registró un caso de malos tratos similar en el parque de la Estación de Navalcarnero. Se trató también de un pitbull azuzado por su amo para matar una gallina. Los hechos fueron sancionados con una multa de 550.000 pesetas contra el dueño. Por otra parte, P. V. G., de 42 años, sufrió la amputación de un dedo de la mano izquierda a causa del mordisco de un pitbull que estaba enzarzado en una pelea con su perro labrador en una calle de la localidad de Torrejón de Velasco (2.500 habitantes), según la Guardia Civil.
El hombre sufrió el ataque al tratar de separar a los dos animales. A causa de la mordedura perdió el cuarto dedo de la mano.
* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 7 de julio de 1999